Aunque asociamos el mantenimiento del suelo pélvico a una cuestión de mujeres, este también debe ser entrenado en los hombres para evitar su debilitamiento y mejorar la calidad de vida.

Qué es el suelo pélvico masculino y sus funciones

El suelo pélvico masculino se sitúa en la parte inferior de la pelvis y abarca, de adelante a atrás, desde el hueso público hasta el cóccix; y, de lado a lado, el espacio comprendido entre los huesos isquiones. Este espacio está compuesto por músculos, ligamentos, nervios, fascias y vasos sanguíneos.

El suelo pélvico masculino cumple tres funciones:

  • Función de control de continencia urinaria y anal. Favorece un correcto vaciado de la vejiga y el intestino.
  • Función de soporte. Sirve de base para los órganos pélvicos, es decir, de la vejiga y el recto.
  • Función sexual. Juega un importante papel en la erección y la eyaculación.

Factores que debilitan el suelo pélvico masculino

Existe factores de riesgo, en ambos sexos, que propician el debilitamiento de la musculatura del suelo pélvico:

  • Sobrepeso.
  • Edad.
  • Estreñimiento crónico.
  • Levantamiento constante de cargas.
  • Cirugías abdominales.
  • Cirugías perineales.
  • Cirugía prostática.

Por qué entrenar el suelo pélvico

El entrenamiento de esta zona es importante en caso de padecer problemas urinarios (incontinencia) o de próstata, tras someterse a una cirugía o tratamiento por patología pélvica, si se sufre de dolor pélvico o se tienen problemas de erección o de eyaculación.

Aprender a localizarlo

Antes de comenzar a trabajar el suelo pélvico, es importante aprender a localizar esta zona. En el caso de los hombres, una de las indicaciones para ello es la de contraer la musculatura como si se quisiese detener la micción. Otra indicación es contraer los músculos como si se quisiera contener un gas.

Ejercicios para fortalecer el suelo pélvico en hombres

El ejercicio básico se centra en la contracción y elevación del suelo pélvico. Para saber que se está realizando correctamente, se debe sentir cómo la zona anal y el esfínter se cierran sin necesidad de contraer el abdomen, los aductores o los glúteos. A partir de ahí, se combinará distintos tipos de contracciones:

  • Rápidas y cortas: contraer la zona de forma fuerte y por poco tiempo, relajar al momento.
  • Largas: dejar contraída la zona durante unos segundos respirando con normalidad.
  • Mantenidas: contraer la zona durante el máximo tiempo posible. Descansar entre cada contracción.

Otras recomendaciones:

  • Consultar previamente a un profesional.
  • Las contracciones se pueden realizar solo en la zona del esfínter uretral, de la zona anal o de ambas.
  • No practicarlos mientras se está orinando.
  • Realizar las contracciones cada día.

Si deseas fortalecer el suelo pélvico, en Centres Cruz Navarro, nuestro equipo de fisioterapeutas personalizará los ejercicios en función de la patología y te indicará cómo realizarlos correctamente. No dudes en pedir tu primera cita. Disponemos de 3 centros de rehabilitación en Barcelona.