Seguramente hayas escuchado hablar más de una vez sobre la ciática o incluso puede que la sufras, muchas veces no sabemos cómo actuar al respecto. Por ello, en este artículo te explicaremos qué es exactamente y cómo puedes actuar cuándo se produce uno de sus ataques. Además, lo más recomendable es que te acostumbres a seguir unos hábitos que aliviarán tu día a día.

Todo sobre la ciática

La ciática en realidad no es una enfermedad en sí, sino que se trata de un conjunto de síntomas relacionados con el nervio ciático. Las molestias se producen cuando el nervio se encuentra irritado o se comprime. Este se encuentra en la parte baja de la columna vertebral, lo que da lugar al dolor en el lumbago y en consecuencia a la lumbalgia. Este es tan doloroso porque al llegar al final, se ramifica por las piernas llegando a los dedos de los pies. Así, pues, puedes sufrir el malestar en cualquier tramo del nervio.

Para reconocer sus síntomas tienes que fijarte dónde se produce el dolor y cómo de intenso es. Por tanto, puedes sentirlo en una nalga o en una de las piernas, este dolor se vuelve más agudo al sentarse y también puedes sentir un hormigueo bajando por la zona. Por otro lado, puedes notar la pierna adormecida o con dificultades para moverla, sobre todo al caminar.

Cómo calmar el dolor y aliviar las molestias

Para calmar los dolores de la ciática así como todos los demás síntomas se recomienda realizar diferentes ejercicios. Sin embargo, la ciática y sus remedios dependen de la causa por la que se ha originado el problema. Por tanto, puede que necesites ejercicios de fuerza muscular, de estiramiento o aquellos que mejoran tus movimientos, entre otros.

Por eso, para determinar cuál es la rutina que debes adoptar sin que eso te suponga ningún problema para la salud, lo más recomendable es que acudas a un especialista. Él realizará un diagnóstico en el que, observando el origen del problema, obtendrá la información necesaria para recomendarte la solución que más se adecua a tus necesidades.

Además de los ejercicios para la ciática y estiramientos, puedes probar con automasajes para aliviar la zona que te molesta. Sin embargo, no debes realizar nada que pueda poner en riesgo tu salud ni forzar de forma alguna tu musculatura.

Hábitos que pueden ayudar a la ciática

El día a día de una persona, tanto sus costumbres como sus hábitos alimenticios pueden afectar a la ciática empeorando los síntomas y, por tanto, los dolores. Por ello, tienes que tener especial cuidado con tu estado anímico y tratar de evitar todo aquello que te pueda producir estrés. Este estado lo que consigue es contraer tus músculos haciendo que se vuelvan más rígidos y el dolor aumente.

Asimismo, intenta controlar las posturas que adquieres tanto al sentarte como al tumbarte. Al dormir, sobre todo, es fundamental que controles tu posición ya que es el momento del día en el que el organismo se recupera de la jornada y los órganos se refuerzan.

Por otro lado, mantener una buena y equilibrada alimentación da lugar a buenos resultados en todo el organismo, incluida la ciática. Por ello, consumir productos ricos en magnesio, en ácidos grasos omega 3, 6 y 9, vitaminas, fibras, carbohidratos, etc. proporcionará grandes beneficios para el cuerpo.

No dejes de consumir verduras con hojas verdes tanto como las crucíferas, las frutas ricas en vitaminas, cereales, legumbres, productos lácteos, pescados y carnes. Es decir, consigue una dieta equilibrada. No olvides que solo tienes que concienciar tu mente de que esto es lo mejor para ti y la mejor manera para evitar los síntomas de la ciática.

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