Salir a correr es uno de los mejores hábitos que puedes tener. Te ayuda a sentirte en forma, a quemar calorías e incluso a socializar. Además de todas sus ventajas, también puede conllevar algunas lesiones. Por ejemplo, el síndrome piriforme. Desde Centres Cruz Navarro, especialistas en rehabilitación, te mostramos en qué consiste.

¿Qué es el síndrome piriforme?

El síndrome piriforme es un dolor similar a la ciática y que suele afectar a las personas que salen a correr con frecuencia. Si tienes esta dolencia, sentirás dolor y adormecimiento tanto en el glúteo como en la parte de atrás de la pierna.

¿Cuáles son las causas del síndrome piriforme?

Para entender porque se produce esta lesión, antes debes conocer un poco la zona. El músculo piriforme está situado en el interior de las nalgas, detrás del glúteo y participa en la mayoría de los movimientos de las extremidades inferiores.

Decíamos antes que a veces el síndrome se parece a una ciática, es lógico ya que el músculo está situado debajo del nervio ciático. Como sabes, este nervio recorre toda la parte de atrás de la pierna y llega hasta el pie. Por eso, si hay dolor en la zona, se pueden confundir ambas dolencias

La causa principal del síndrome piriforme es un ejercicio que implique realizar movimientos de alto impacto de manera repetitiva. Lo habitual es que se presente al correr, pero también al caminar con un cierto ritmo y al practicar algunos deportes que conlleven dichos movimientos. Incluso si estás mucho tiempo sentado o levantas grandes pesos, podría aparecer este dolor en la zona del glúteo.

¿Qué síntomas presenta el síndrome piriforme?

Aunque ya hemos comentado algunos, queremos resumir los principales síntomas del síndrome piriforme:

  • Dolor, adormecimiento u hormigueo en la zona del glúteo que aumenta al correr o si estás mucho tiempo sentando.
  • Los síntomas se extienden desde el glúteo a lo largo de la parte de atrás de la pierna.
  • Los síntomas pueden aparecer en una de las piernas o en las dos.

¿Cómo puedes prevenir el síndrome piriforme?

Como el mejor tratamiento es siempre la prevención, te damos algunos consejos para evitar sufrir el síndrome piriforme:

  • Estira bien la zona de los glúteos antes y también después de entrenar. 
  • Fortalece los glúteos.
  • Utiliza un calzado adecuado para salir a correr. Debe reducir al mínimo el impacto que tienen los movimientos que realizas en la zona del glúteo. Acude a una tienda especializada y deja que te asesoren bien.
  • Si tienes que estar muchas horas sentado al día, busca momentos para hacer un alto en el trabajo y para mover las piernas.

Ahora sí, ha llegado el momento de que conozcas cómo tratar este síndrome.

¿Cuál es el tratamiento más adecuado para el síndrome piriforme?

El reposo resulta esencial para tratar el síndrome piriforme. Es imprescindible que dejes de salir a correr durante un tiempo y de realizar cualquier otra actividad que haya provocado la lesión si es posible.

Insistimos, es clave evitar los movimientos que te causan los síntomas que acompañan a esta dolencia. Si no quieres quedar te en el dique seco mientras e recuperas, puedes hacer ejercicios de bajo impacto, como la natación.

En nuestro centro también podemos ayudarte. Contamos con un equipo especializado en osteopatía deportiva. Se encargará de analizar tu caso y de darte el tratamiento que necesitas. Además, podemos ayudarte a nivel preventivo y fortalecer los músculos implicados en el ejercicio físico. Te recomendamos al menos una sesión mensual de fisioterapia u osteopatía.

El síndrome piriforme no es una dolencia grave, pero sí que puede ocasionarte bastantes molestias. Por eso, haz todo lo que esté a tu alcance para prevenirlo y no olvides contactar con nosotros en cualquier momento.