Hay algunas enfermedades físicas que conllevan un gran sufrimiento a nivel social y psicológico. Es muy posible que lleguen a afectar a la calidad de vida del paciente y que les limite a nivel social. Cuando esto ocurre, es imprescindible ir a la raíz del problema y actuar. Desde Centres Cruz Navarro, expertos en fisioterapia en Barcelona, queremos hablarte de una de estas dolencias: el linfedema. Descubrirás cómo se puede tratar con masoterapia, pero antes te ayudamos a conocer mejor este trastorno.

¿Qué es el linfedema?

El linfedema es una inflamación por acumulación de un líquido llamado linfa. Este edema aparece cuando el sistema linfático no funciona de manera correcta y no puede drenar la linfa. Lo habitual es que se dé en los brazos o en las piernas, pero también puede aparecer en otras zonas del organismo.

El linfedema puede producirse por llevar una vida sedentaria y en algunos casos se presenta asociado a la obesidad. Sin embargo, es importante destacar que los pacientes que han sufrido un cáncer y se les ha extirpado los ganglios de la axila o la ingle o que han recibido radioterapia en estas partes del cuerpo, suelen padecer con frecuencia esta clase de edemas.

¿Se puede prevenir el linfedema?

Es posible prevenir el linfedema y es fundamental hacerlo porque, una vez que aparece, se vuelve crónico, empeora con el tiempo y en principio no tiene cura. Por eso, lo que se debe hacer es actuar ante los primeros síntomas.

Es una enfermedad física, pero puede conllevar secuelas psicológicas y sociales. Incluso, para algunos pacientes puede convertirse en un obstáculo insalvable para realizar diferentes actividades diarias.

¿Qué tipos de linfedema existen?

Es interesante que sepas que existen dos clases de linfedema:

  • Linfedema primario. Se da cuando no se desarrollan por completo los vasos del sistema linfático y no pueden trasportar la linfa. Aparece sobre todo en las piernas y lo habitual es que sea hereditario. Puede manifestarse en cualquier momento de la vida, pero suele hacerlo cuando se dan cambios a nivel hormonal.
  • Linfedema secundario. Es el tipo más habitual. Está asociado a diferentes enfermedades. Puede ser síntoma de todas estas dolencias:
    • Infecciones bacterianas en la piel.
    • Tuberculosis.
    • Filariasis.
    • Cáncer que obstruye los ganglios.

Como ya hemos comentado, también está asociado al tratamiento para luchar contra el cáncer. En estos casos, puede darse al poco tiempo, pero también aparecer muchos años después de haber recibido radioterapia en la zona de los ganglios linfáticos.

¿Cuáles son los síntomas del linfedema?

Ahora ya sabes que es esencial diagnosticar el linfedema de manera precoz para empezar con su tratamiento. Aunque ya hemos comentado algunos, estos son sus principales síntomas:

  • Hinchazón en una de las dos piernas e incremento de su volumen.
  • Sensación de pesadez o rigidez en la zona en la que aparece el edema.
  • Molestias o dolor en el área afectada.
  • La piel está endurecida y engrosada.
  • Problemas de movilidad.
  • Infecciones frecuentes.

¿Cómo se puede tratar el linfedema?

Si padeces esta dolencia, debes seguir todos los consejos de tu equipo médico. Se utilizarán diferentes técnicas para tratar el linfedema:

  • Manguitos o medias de compresión.
  • Ejercicios para mejorar la movilidad de la zona.
  • Cirugía para terminar con la obstrucción de los vasos linfáticos o para que la linfa circule por las venas.

Otro tratamiento esencial es la masoterapia, una terapia que forma parte de la fisioterapia y que utiliza los masajes terapéuticos para mejorar enfermedades como el linfedema. Se puede usar el drenaje linfático, que logra que el líquido abandone la zona en la que ha provocado el edema y también otras técnicas manuales.

Si tienes linfedema, desde Centres Cruz Navarro, nos ponemos a tu disposición para ayudarte a tratar esta dolencia. Contáctanos, porque puedes mejorar, y mucho, tu calidad de vida.