Para evitar el dolor de espalda y cualquier molestia asociada, es importante que seas consciente de cuáles son las posturas más perjudiciales para tu columna y seguir lo que los especialistas llaman una buena higiene postural. Solo adoptando posturas correctas en nuestro día a día proporcionarás a tu espalda salud y bienestar. A la larga, tu estado físico general te lo agradecerá.

Es muy probable que más de una vez hayas sentido dolor de cuello, hombros o espalda sin saber muy bien por qué. Y es que seguramente hayas adoptado ciertos hábitos posturales durante el trabajo o tus actividades cotidianas que estén dañando tu columna y te provoquen esos dolores.

¿Cuáles son los hábitos posturales que dañan tu espalda?

Tanto si tu trabajo te obliga a permanecer durante mucho tiempo en la misma posición, como si tienes un trabajo más activo, debes prestar atención a tu postura y a los movimientos que realizas. Evitar posibles daños en la espalda es algo de lo que debes preocuparte a diario.

En general, la columna vertebral sufre cuando:

  1. Permanecemos durante mucho tiempo sentados, quietos o en posturas forzadas, como las que mantenemos delante del ordenador. Suelen ser trabajos de oficina, en fábricas de producción, conduciendo o estudiando.
  2. Hacemos grandes o pequeños esfuerzosde manera muy repetida.
  3. Realizamos movimientos muy bruscos, al levantar pesoo al realizar determinados ejercicios intensos.

En todos estos casos, los grupos musculares de nuestra espalda pueden resentirse, siendo la zona de las cervicales la más afectada en la mayoría de los casos. Además, la zona lumbar y las extremidades superiores son también muy propensas a sufrir un daño más intenso. Así, pueden llegar a aparecer lesiones como la lumbalgia, la tendinitis o síndromes compresivos de nervios tanto en las manos como en los codos.

¿Cómo evitar los daños en la espalda?

Son muchos los hábitos que debes empezar a seguir para minimizar el impacto de la actividad diaria sobre tu espalda. Pero sin duda, lo primero que debes hacer es ser consciente de la importancia de seguir una correcta higiene postural en todo momento. Recuerda que en gran medida las malas posturas se adquieren en el trabajo, donde pasamos una media de 8 horas diarias. Ser disciplinado y adquirir hábitos saludables, poco a poco te permitirá conseguir una postura correcta casi sin esfuerzo.

Mejora la salud de tu espalda con estos sencillos hábitos

  • Si permaneces sentado durante mucho tiempo, busca un asiento cómodo, preferiblemente con apoyo para la cabeza. Mantén la espalda erguida, completamente apoyada en el respaldo y las rodillas en ángulo recto con las caderas. Para esto es muy práctico usar algún soporte para elevar los pies. Recuerda ponerte de pie aproximadamente cada hora y realizar algún estiramiento.
  • Si trabajas levantando peso, dobla tus rodillas para sujetarlo, no curves la columna y mantén la espalda recta al levantarte. Intenta mantener el peso junto al cuerpo al incorporarte.
  • Al acostarte, las mejores posturas son las que te permiten mantener la columna como si estuvieses de pie. Se recomienda adoptar posición fetal, de lado y con las rodillas dobladas, o decúbito supino (boca arriba), también con las rodillas flexionadas y con una almohada o cojín entre ellas. El colchón y el somier deben ser firmes y rectos, pero no demasiado duros. Además, en el caso de que se utilice, la almohada debe ser baja.

Como ves, son muchos las medidas que puedes adoptar para mantener tu columna en perfecto estado y evitar dolores de espalda. Intenta también usar un calzado apropiado, y realizar ejercicios como el yoga o pilates que te ayuden a reforzar la musculatura de tu espalda para así evitar lesiones importantes.