Son ampliamente conocidos los beneficios de la actividad física sobre nuestra salud, por lo que cada vez más gente opta por llevar a cabo hábitos más saludables como practicar un deporte, ir al gimnasio o salir a correr o en bicicleta.

Sin embargo, es importante tener algunas cosas en cuenta antes de iniciarnos en ello o tras haber realizado una parada en su práctica para evitar lesiones.

Desde Centres Cruz Navarro os explicamos cómo realizar actividad física tras un período de sedentarismo sin problemas.

 

Iniciándose en la actividad física

Muchas personas quieren empezar a realizar deporte de manera precipitada, sin tener en cuenta que su cuerpo no está acostumbrado y que pueden producirse problemas causados por esa poca adaptación corporal al esfuerzo.

Para una persona sedentaria o que no haya realizado actividad física de intensidad fuerte o moderada, lo principal es iniciarse poco a poco para que el cuerpo vaya preparándose de forma gradual.

Esto puede conseguirse en el día a día mediante actividades cotidianas como caminar o ir en bicicleta al trabajo o a otros lugares, subir por las escaleras, realizar tareas manuales como la jardinería o el bricolaje.

Una vez se hayan ido incorporando estos hábitos que ejercitan de forma gradual el cuerpo, éste podrá responder mejor a actividad  más intensa. Para ello, deberemos siempre empezar a realizarla en sesiones cortas y de poca intensidad. Si el primer día se corren muchos kms o se levantan muchas pesas nuestro cuerpo se dañará por ese sobreesfuerzo. No debemos sobreestimar nuestras capacidades, si no ir adaptándonos y progresando.

Esperar resultados rápidos y tener prisa por avanzar serán una muy mala decisión, ya que si nos frustramos dejaremos de ser constantes  y no conseguiremos nada. Para mantener la motivación podemos tratar de practicar con otras personas eligiendo también las horas y lugares en los que te sientas mejor.

Finalmente, puntos de igual importancia son llevar correctos hábitos de alimentación y sueño, además de evitar el consumo de sustancias como el tabaco y el alcohol.

 

La vuelta a la actividad física

Las personas que han realizado actividad física con anterioridad cuentan con la ventaja de que su cuerpo se halla más adaptado a estos esfuerzos, por lo que el ejercicio no le será un elemento tan extraño.

Al igual que en los casos de personas inactivas, las personas que desean regresar al entrenamiento es importante que lo hagan de forma gradual, en sesiones más cortas y de intensidad más moderada que las realizadas antes de la pausa.

En estos casos se recomienda aún en mayor medida no tener prisa ni sobreestimar nuestras capacidades, ya que durante el parón hemos podido adoptar hábitos que nos hayan hecho perder rendimiento.

Finalmente, es importante considerar el período de inactividad que se ha realizado o se pretende realizar, e intentar volver al ejercicio a la mayor brevedad tras éste.

 

La ayuda del fisioterapeuta

El trabajo del fisioterapeuta no solo nos será beneficioso en el momento de una lesión, si no que podrá ayudarnos a iniciarnos o reincorporarnos al ejercicio físico sin preocupaciones y sobretodo, sin causar lesiones.

El profesional de la fisioterapia nos podrá realizar una valoración previa, mediante la cual conocer cualquier tipo de desajuste o déficit que pudiese incapacitarnos o entorpecer nuestro objetivo, así como recomendarnos ejercicios y estiramientos para evitar lesiones.

 

Si precisas de más información de cómo iniciarte o regresar a la práctica del ejercicio, y cómo la fisioterapia puede ayudarte, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.