Los problemas en la marcha son relativamente frecuentes y se pueden deber a diversas causas. Uno de ellos son los pies planos. Casi todo el mundo ha oído hablar de esta dolencia, pero aún así es bastante desconocida. Desde Centres Cruz Navarro, expertos en rehabilitación en Barcelona, te contamos en qué consisten.

¿Qué son los pies planos?

Un pie plano consiste en un descenso de la bóveda plantar, que conlleva un arco inferior al normal. En estos casos el eje del pie se encuentra hacia dentro. Otra característica es que la planta apoya por completo en el suelo cuando la persona está de pie.

El pie plano es una dolencia frecuente, que no suele causar dolor y cuyo origen en la mayoría de los casos es que los arcos no se desarrollan del todo en la niñez. En ocasiones aparece como consecuencia de una lesión y en otros es causado por el paso del tiempo.

¿Cuáles son sus síntomas?

Como es lógico, el principal síntoma de los pies planos es su propia apariencia. Se puede observar que el arco es inferior a lo normal o que ni siquiera existe, además, se pueden presentar estos otros síntomas:

  • Dolor en los músculos de la parte interior de la pierna ocasionado por una tendinitis.
  • Dolor en la zona dorsal por el hundimiento del pie.

 ¿Cuáles son sus causas?

Todos los niños nacen con los pies planos, pero al ir creciendo dejan de serlo en la mayoría de los casos. En ocasiones no es así y el pie continúa teniendo esta apariencia.

Algunos adultos con un pie con curvatura pueden desarrollar un pie plano debido a que el músculo que sujeta el arco del piel deja de hacerlo y esto lleva a que el pie se vaya hacia dentro.

¿Cómo se diagnostica el pie plano?

En la actualidad, es sencillo diagnosticar este problema de forma exacta. En la mayoría de los casos se analiza la huella con un programa informático y así se conoce si el paciente tiene pie plano y en qué grado.  

Para conocer este último dato, es necesario realizar estas pruebas:

  • Test de Jack.  Se alza el dedo gordo, si no forma un arco, el pie es plano.
  • Heel Rise Test. El paciente se pone de puntillas, para que no tenga los pies planos se tiene que formar un arco y el talón salir hacia afuera.

Si se superan los dos test, el pie plano es flexible. Cuando esto sucede en la infancia, lo habitual es que se corrija solo con el paso del tiempo.

En el caso de que no se supere ninguno de los test, es un pie plano estructural con huesos rígidos. En este caso, será imprescindible que el paciente pase por el quirófano. Estos pies planos pueden estar causados por el astrágalo esté verticalizado o porque los dos huesos del pie estén unidos y no se forme la curvatura habitual.

Cuando se supera una prueba y la otra no, será un pie plano semiflexible, que se puede corregir sin necesidad de pasar por el quirófano.

 ¿Cómo se tratan los pies planos?

Aunque ya hemos comentado algo en el apartado anterior, queremos centrarnos ahora en los tratamientos. Para los niños se pueden utilizar plantillas con un diseño personalizado. Se emplean para cambiar los ejes de los pies y para que los músculos trabajen de otra manera. En ocasiones, también será necesario que el niño pase por el quirófano.  

En adultos el tratamiento es similar y en ambos casos es conveniente trabajar con un fisioterapeuta para realizar diferentes ejercicios que ayuden a mejorar la dolencia.

Ahora que sabes qué son los pies planos, si crees que los tienes, no dejes de buscar un tratamiento. Puedes ponerte en contacto con nosotros sin compromiso.