La dorsalgia es un problema muscular que afecta a gran parte de la población, principalmente durante la edad adulta, como consecuencia de la inflamación o contractura de los músculos situados en la región dorsal de la columna vertebral: el trapecio, el músculo angular de escápula, el romboides menor, el romboides mayor o los músculos espinales dorsales. 

Síntomas de la dorsalgia

Es posible padecer dorsalgia si se tiene alguno de estos síntomas, todos ellos frecuentes:

  • Dolor agudo y punzante en uno de los lados de la espalda. Es posible que el dolor se manifieste en ambos laterales y, en este caso, se trataría de una dorsalgia bilateral.
  • Dolor agudo en la zona superior de la espalda, entre los omóplatos.
  • Dolor constante en la espalda, que se hace más frecuente a última hora del día y que puede verse incrementado por el cansancio acumulado.
  • Notar que el dolor empeora al realizar algunas posturas determinadas durante un largo período de tiempo (leer o trabajar frente al ordenador, por ejemplo).
  • Notar cierto alivio al presionar la zona que duele con fuerza. Se produce una especie de «dolor que alivia».

Si se nota o padece alguno de estos síntomas, es muy probable que se esté sufriendo una dorsalgia. Para ello, lo ideal es ponerse en manos de un experto, bien sea un médico, un fisioterapeuta o un osteópata, para comenzar el tratamiento adecuado.

Antes de saber cómo tratar la dorsalgia es muy importante conocer cuáles son las causas que la producen. Entre las más frecuentes se pueden destacar:

  • Mantener malas posturas durante mucho tiempo que pueden provocar la contractura de los músculos.
  • Estrés: la dorsalgia suele tener lugar en una zona del cuerpo muy sensible al estado anímico de las personas, por lo que aquellas que estén viviendo situaciones de estrés o tensión acostumbran a padecer más esta dolencia.
  • Deformidades: las malformaciones en los huesos de la columna vertebral, problemas de esclerosis o un dorso excesivamente plano propician la aparición de la dorsalgia.
  • Enfermedades autoinmunes, como la espondilitis anquilosante o la artritis reumatoide contribuyen a la inflamación y contracción muscular de la dorsalgia.
  • Padecer hernias discales o procesos degenerativos discales en la zona dorsal de la columna vertebral pueden desencadenar e incluso agravar un problema de dorsalgia.

Tratamiento para la dorsalgia

Existen diferentes métodos para tratar la dorsalgia. Se puede acudir al especialista para que recete antiinflamatorios, los cuales nos ayudan a sofocar el dolor en el caso de que este sea muy agudo.

Otra opción es acudir a un fisioterapeuta para que realice una serie de masajes descontracturantes de los músculos y una localización de los puntos de gatillo que producen el dolor, u optar por la técnica de aplicación de calor. No obstante, uno de los tratamientos más efectivos de la dorsalgia viene de la mano de la osteopatía.

Tratamiento de la dorsalgia con un osteópata

El tratamiento para curar la dorsalgia mediante la osteopatía consiste en la manipulación de las vértebras por medio de técnicas basadas en movimientos manuales de alta velocidad y corta amplitud para relajar los músculos.

La osteopatía trabaja y estimula la capacidad de autocuración de la persona tratándola de forma global. Esta metodología devuelve el equilibro corporal y favorece el buen funcionamiento del organismo, siendo especialmente efectiva para las personas que padecen dorsalgia a consecuencia del estrés.

Si se notan dolores en la espalda, es posible que se padezca una dorsalgia. Por ello, es necesario pedir una cita con un osteópata profesionalque ayudará a eliminar esta dolencia y recuperar el equilibro y bienestar corporal. En nuestra web encontrarás sesiones sueltas o bonos de sesiones de osteopatía para que el tratamiento sea más completo y efectivo. Compra el tuyo y solicita cita en tu centro más cercano.