La salud es tan delicada que en muchos casos ahora estás bien y pasados unos minutos sucede algo que hace que ya no lo estés. Una de las razones puede ser una enfermedad más o menos grave. No obstante, en otros casos puede ser una lesión, que por otro lado se puede producir en cualquier momento. Cuando esto sucede, es importante actuar cuanto antes. Tanto para aliviar los síntomas como para que no empeore el problema en sí. Por eso, desde Centres Cruz Navarro, expertos en rehabilitación en Barcelona, queremos acercarte a una de las lesiones más comunes, nos referimos a la rotura del menisco. Descubrirás sus síntomas y también cómo se trata.

¿Qué es una rotura del menisco?

La rotura del menisco es una de las lesiones más frecuentes. Lo es para todo tipo de personas, pero especialmente para los deportistas. Suele ocurrir después de un movimiento brusco de la rodilla.

Hay que tener en cuenta que el menisco es el fibrocartílago que sirve como amortiguación entre la fibra y el fémur. Realiza una labor vital, ya que una de sus funciones es distribuir de manera adecuada el peso de la articulación. Además, es clave para dar estabilidad a esta zona.

Como hemos dicho, la causa principal es un movimiento brusco de la rodilla. Sin embargo, con la edad entra en juego la degeneración del menisco. Además, se da más en los pacientes que sufren enfermedades como artrosis u osteoporosis. Por eso, la rotura de menisco es frecuente también entre las personas mayores.

Los expertos hacen otra diferenciación en el tipo de roturas que puede sufrir el menisco. Por un lado, puede ser traumática, que es cuando se produce un gran impacto. Por otro, están las roturas mecánicas, cuyo origen es una mala posición del menisco. Esto hace que funcione mal y que se rompa. Es la que más se suele dar entre los deportistas.

¿Cómo saber qué te has roto el menisco?

Aunque por supuesto será un médico el que se encargue de efectuar el diagnóstico, lo cierto es que tiene síntomas tan claros que no te será difícil tener claro lo que está sucediendo.

Lo primero que sentirá el paciente es un fuerte dolor en la zona. Después, es muy probable que la zona se inflame y también que se enrojezca. También es frecuente que el paciente tenga problemas para mover la zona e incluso para caminar.

Además, en el momento en el que se produce la lesión se puede escuchar un chasquido. El dolor se suele sentir en todo momento, pero se intensifica cuanto más estiras y flexionas las piernas. También puedes tener algunos pinchazos en la rodilla. Es habitual sentir que la rodilla no tiene la suficiente estabilidad para mantenerte en pie.

¿Cómo se trata la rotura del menisco?

Como es lógico, lo primero que debes hacer si crees que te has roto el menisco o has sufrido cualquier otro tipo de lesión, es acudir a los servicios de urgencias. Podrá determinar si realmente has tenido este problema o cualquier otro.

Una vez que cuentas con el diagnóstico, es importante que sifas todos los consejos de tu médico para que te recuperes lo antes posible. Las opciones son apostar por un tratamiento conservador o a recurrir la cirugía.

En cualquier caso, después será necesario apostar por la fisioterapia para recuperar la movilidad de la articulación y mejorar el tono muscular. Además, desde el principio deberás tener estos cuidados:

  • Reposo durante las primeras 24 o 48 horas.
  • Utilizar un vendaje compresivo.
  • Mantener la pierna en alto para facilitar el drenaje de la zona.
  • Aplicar frío para calmar el dolor.

En la fisioterapia se tendrán que realizar estas técnicas:

  • Terapia manual.
  • Ejercicios para ganar fuerza muscular.
  • Ejercicios de rehabilitación.
  • Masajes drenantes.
  • Ejercicios para mejorar el equilibrio y para reeducar la marcha.

Sin duda, actuar cuanto antes si padeces una rotura del menisco será clave para mejorar esta lesión tan habitual. Si deseáis más información no dudéis en contactar con nosotros sin compromiso.