El suelo pélvico es una parte de nuestro organismo que, pese a ser fundamental, hasta ahora no ha sido muy conocida por muchas personas. Se trata de un conjunto de músculos y ligamentos que se hallan en la parte inferior de la cavidad pélvica y que actúan como soporte de los órganos que aquí se ubican (vejiga, útero, etc.). Diversos factores pueden dañarlo, un ejemplo es la postura.

Desde Centres Cruz, expertos en fisioterapia y rehabilitación en Barcelona, te explicamos qué relación existe entre la postura que adoptamos y el suelo pélvico, cómo puede afectarlo, y cómo actuar.

Relación entre la postura y el suelo pélvico

La postura y el suelo pélvico tienen una estrecha relación. El suelo pélvico se ve influenciado por la posición y el correcto funcionamiento de otras estructuras como el abdomen, la columna lumbar y el diafragma.

El abdomen debe colaborar con la musculatura perineal (que soporta el peso de la gravedad) y no añadir presiones extra. El músculo transverso del abdomen, por su parte, actúa como faja y apoyo, mejora la postura y equilibra la presión lumbar.

La columna lumbar está íntimamente ligada a la musculatura del suelo pélvico, ya que se halla relacionada con la pelvis. Los movimientos lumbopélvicos, como la anteversión (sacar los glúteos hacia afuera) o la retroversión (sacar el pubis hacia afuera), no son perjudiciales, si bien, sí si se mantienen en el tiempo.

La pelvis debe estar en posición neutra y alineada con la columna, es decir, no debe estar hacia adelante ni hacia atrás. Si no tenemos una buena postura, obligaremos a que las presiones no sean soportadas por el suelo pélvico de forma correcta.

¿Cómo puede afectar nuestra postura al suelo pélvico?

Si el suelo pélvico no soporta las presiones y estas recaen sobre otras estructuras, se pueden padecer disfunciones tales como:

  • Estreñimiento.
  • Prolapsos de órganos pélvicos (rectal, vaginal, etc.).
  • Incontinencia urinaria y/o fecal.
  • Problemas sexuales (vaginismo, anorgasmia, eyaculación precoz, disfunción eréctil, etc.).

Una mala postura puede ser la causa del debilitamiento del suelo pélvico, pero también puede contribuir al empeoramiento de este en casos en que ya esté débil por causas como:

  • Sobrepeso u obesidad.
  • Embarazo o parto vaginal.
  • Presión intraabdominal (ascitis, estreñimiento).
  • Carga de pesos.
  • Deportes de impacto.

¿Cómo podemos prevenir y tratar los problemas del suelo pélvico, y reeducar nuestra postura?

Para evitar problemas y mejorar el estado de nuestro suelo pélvico es importante conocer qué posturas son erróneas y qué posturas deberíamos mantener (al sentarnos, al coger pesos, etc.).

Adoptar una correcta postura activa profundamente la musculatura postural esencial y se da una correcta gestión de las presiones.

Para saber identificar los músculos que participan en la postura y en el funcionamiento del suelo pélvico, es fundamental que acudamos a un fisioterapeuta o preparador físico especializado.

No solo nos ayudarán a detectar posibles problemas y a tratarlos, sino también a aprender buenos hábitos y realizar ejercicios que actúen como medida preventiva.

En Centres Cruz Navarro contamos con fisioterapeutas colegiados y expertos, así como servicios de reeducación postural general y reeducación del suelo pélvico.

Ahora ya sabes acerca de la relación entre postura y suelo pélvico y cómo poder cuidarlo. Si quieres saber más acerca de estos tipos de tratamiento, o deseas consultarnos tu caso, no dudes en ponerte en contacto con nosotros sin compromiso.