La llegada del verano trae consigo las ganas de no quedarnos en casa y salir a realizar actividades, entre ellas, el deporte. Sin embargo, en estos meses debemos tener mucho cuidado con las altas temperaturas, que se pueden convertir en el peor enemigo de cualquier deportista, pudiendo ocasionar problemas como un golpe de calor, deshidratación o una sobrecarga muscular. Nuestros expertos de en osteopatía deportiva en Barcelona te dan algunas claves.

Consejos para practicar deporte en verano

Para realizar actividades físicas de forma segura, te damos una serie de consejos:

  1. Usar ropa adecuada. La elección de una ropa cómoda y adecuada para estas condiciones meteorológicas nos va a ayudar a rendir mejor en nuestro entrenamiento. En este caso, en verano lo más recomendable es usar prendas de colores claros, que no absorban el calor y que sean de tejido técnico para que así sean más ligeras y evacuen antes el sudor.
  2. Hidratación extra. Con las altas temperaturas nuestro cuerpo pierde mucho líquido a través del sudor, por lo que es fundamental reponer todo lo perdido. Para ello, lo  aconsejable es salir a entrenar habiendo bebido previamente una buena cantidad de agua y/o bebida isotónica. Esta última es muy recomendable por su contenido en sales minerales y azúcares, los cuales perdemos durante la actividad física. Del mismo modo, es recomendable beber cada quince o veinte minutos, siempre en tragos cortos, durante el entrenamiento. No nos olvidemos tampoco que, al terminar la actividad física debemos beber también para recuperar todo el líquido perdido. Existe una fórmula orientativa de lo que debemos ingerir tras un entrenamiento y se corresponde con un mililitro por cada kcal quemada. Es decir, si hemos quemado 400 kcal deberemos ingerir 400 ml de agua.
  3. Modificar los horarios. Debemos evitar las horas de mayor calor durante el día. Con esto nos referimos a no salir a entrenar durante las horas centrales del día, especialmente en el momento de la comida y horas posteriores. Los momentos más adecuados para entrenar son a primera hora del día y a partir de las 9 de la noche, cuando el sol comienza a ponerse y el termómetro baja.
  4. Tener cuidado con la humedad. El calor es un enemigo del deportista, pero también lo es la humedad. El aire húmedo reduce la capacidad de refrigeración del cuerpo, aumentando la temperatura corporal, elevando nuestra sensación de calor y empeorando así el rendimiento.
  5. Protegerse frente al sol. Si vamos a salir a entrenar al aire libre, lo ideal es planificar el recorrido o la zona de entrenamiento por lugares donde dé la sombra. En caso de que esto no sea posible, no tenemos que descuidar la protección solar y aplicar crema de un factor de protección alto (al menos 30).
  6. Cambios en el entrenamiento. Las condiciones típicas del verano no son las más adecuadas para seguir el ritmo de nuestros entrenamiento habituales. Por este motivo, debemos hacerlos más livianos, reduciendo en número de repeticiones, recorrer una menor distancia, no levantar tanto peso, etc.

Si deseas mejorar tu rendimiento deportivo, o recuperarte de una lesión, en Centres Cruz Navarro, nuestro equipo de osteopatía deportiva en Barcelona, puede ayudarte. Solicita más información o una primera cita para una valoración.