Uno de los problemas de salud más frecuentes que pueden afectar a tu vida diaria es el dolor de espalda. Y sin duda, una de las mejores formas de prevenirlos es la práctica de unos buenos hábitos posturales. Pero ¿qué son los hábitos posturales y cómo pueden causarnos dolor de espalda o ayudarnos a evitarlo?

Los hábitos posturales son, sin ir más lejos, las distintas posiciones que adoptamos durante el transcurso del día. Al sentarnos, al escribir, al levantar peso, al caminar e incluso al dormir, tomamos distintas posturas que pueden ser correctas o incorrectas y que, con el paso de los años, hemos convertido en hábitos. Y estos hábitos, de ser incorrectos, pueden causarnos a la larga desde dolor de espalda a lesiones de diversa gravedad.

Beneficios de una buena postura

Es por ello que una buena postura es crucial para evitar el dolor de espalda. Pero también nos ayuda a mantener una mejor condición física, ayudándonos a preservar la elasticidad, tonificación, tensión muscular y coordinación de los músculos de nuestra espalda.

La pregunta entonces es: ¿cómo puedes darte cuenta de si tienes malos hábitos posturales y modificarlos? El primer paso es ser consciente de tu propia postura y, acto seguido, echar una ojeada a los siguientes consejos para, si fuese necesario, corregir tus hábitos y así adecuar tu postura para no sufrir dolor de espalda.

Ejemplos para evitar el dolor de espalda

1- Al sentarnos.

Ya sea en el trabajo, en la escuela, para comer, o para un acto tan simple como ver la televisión en familia, debemos tener en cuenta las siguientes cuestiones para mantener una postura correcta:

  • Apoyar los dos pies en el suelo y mantener las rodillas flexionadas en un ángulo de unos 90 º.
  • Sentarse hacia atrás en la silla, nunca en la punta de la misma, para así reposar la espalda en el respaldo y proteger la zona lumbar.
  • Intentar mantener la espalda lo más recta posible pero con naturalidad, sin encorvarla.

2- De pie.

Si, por el contrario, pasamos largas horas de pie en un mismo lugar, lo que tendremos que tener en cuenta será lo siguiente:

  • Distribuir el peso entre ambos pies manteniendo ambas piernas estiradas.
  • Mantener la espalda recta y la cabeza con la vista al frente.

3- Transportar peso.

Ya sea haciendo la compra o cargando la bolsa del trabajo o la mochila del colegio, debemos fijarnos en lo siguiente:

  • Evitar cargar el peso en un solo lado del cuerpo.
  • Distribuir el peso lo mejor posible entre ambas partes del cuerpo.

4- Levantar peso.

Cuando tenemos que levantar una carga desde el suelo debemos tener especial cuidado. Una buena manera de hacerlo es seguir los siguientes consejos:

  • Colocarnos con los pies separados al nivel de los hombros y lo más cerca posible de la carga a levantar.
  • Agacharnos (flexionando las piernas) y tomar la carga.
  • Debemos procurar mantener la carga cerca del cuerpo y nunca hacer giros de columna con ella en los brazos.

4- Trabajar con el ordenador.

En caso de tener que pasar mucho tiempo trabajando con el ordenador tendremos que centrar nuestra atención en la altura de la mesa y la distancia a la que nos situemos. Tenemos que evitar estar inclinados e intentar mantener la espalda recta.

5- Al dormir.

Para tener una buena posición durante nuestras horas de descanso debemos tener en cuenta diversos factores:

  • Escoger un colchón de dureza media, puesto que los blandos hacen que el cuerpo se hunda en él y la columna se curve, mientras que los demasiado duros no respetan las formas del cuerpo.
  • Las almohadas no deben ser demasiado altas para evitar tener el cuello inclinado.
  • Evitar dormir bocabajo, ya que se suele modificar la curvatura de la columna lumbar y obliga a mantener el cuello girado.