Cualquier momento es bueno para realizar alguna actividad deportiva, ya que mejora considerablemente nuestra calidad de vida. Escoger un deporte según la edad contribuye a mantener la salud y a prevenir posibles lesiones innecesarias.

Si quieres evitar dolencias y lesiones, tienes que considerar las limitaciones que tus características físicas y edad te imponen. Por ejemplo, si has llevado una vida sedentaria, o si padeces alguna enfermedad de cualquier clase con la que debas tener precaución.

Qué deporte elegir según mis características físicas y edad.

El cuerpo cambia a medida que van pasando los años. En la infancia tenemos mucha energía, sin embargo, nuestro organismo está formándose física y mentalmente.

En la adolescencia los niveles hormonales despuntan, con cambios físicos y psicológicos radicales, que pueden continuar hasta la juventud.

En la madurez, si hemos llevado una dieta y actividad equilibradas, nuestro potencial se equilibra, para comenzar a decrecer. A partir de ahí, el metabolismo va disminuyendo y las necesidades, tanto de alimentación como de actividad, son menores.

Cuando llegamos a la tercera edad, el mantenimiento de una actividad física es básico para no tener problemas de salud, tanto física como mental.

En caso de dudas, podría ser conveniente dejarse asesorar por un profesional que nos oriente sobre qué deporte elegir, acorde con nuestra condición física.

Entre 0 y 10 años

Los niños aprenden jugando, y desarrollan habilidades motrices y sociales. Por lo que una actividad deportiva tiene que ser divertida.

Con la natación desarrollan coordinación y resistencia. A partir de los 5 años podrían empezar a practicar gimnasia deportiva, artes marciales, o deportes de equipo, como fútbol o baloncesto, pero siempre como un juego.

De 11 a 20 años

El sistema nervioso central de los niños completa su desarrollo en esta etapa, a lo que se añaden los posteriores cambios durante la pubertad y adolescencia. Se podría empezar a trabajar la fuerza, no como desarrollo de masa muscular, sino como adaptación y tonificación de sus músculos.

Durante y después de los cambios adolescentes, la actividad física debería favorecer el desarrollo personal: ganar autoestima en una etapa trasformadora. No se aconsejan los desgastes excesivos para unos músculos en plena formación, pero sí resulta conveniente prevenir problemas de sobrepeso.

Se aconseja la práctica de natación, artes marciales, deportes de equipo, atletismo, senderismo o ciclismo, entre otros.

Entre 21 y 30

El cuerpo alcanza su máximo físico. En esta etapa podríamos adquirir fortaleza, pero también tener en cuenta que empezamos a acumular grasa.

Natación, correr, cualquier variante del atletismo y ejercicios aeróbicos, cualquier deporte de equipo, pesas, esquí, golf… En realidad, es la época en que podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos, con sensatez y criterio.

De 31 a 40

A esta edad la grasa se acumula en abdomen y caderas, y además comienzan los problemas vasculares. La actividad física debería empezar a moderarse para evitar lesiones. Se recomienda la natación, tenis, deportes de grupo o atletismo, senderismo, bailar o ciclismo.

De 41 a 50

No hay que descuidar la forma física, tan solo limitar los impactos sobre nuestras articulaciones, como saltos o movimientos bruscos. Son recomendables ejercicios de baile, natación, senderismo, caminar, yoga, pilates o tai chi.

51 en adelante

El metabolismo se vuelve lento, por lo que el ejercicio puede mantener tu vitalidad y buena salud, o mejorar alguna dolencia. Con intensidad baja, pero regular, se recomienda nadar, caminar, bailar, yoga o tablas de ejercicio suave.

Si no tienes seguridad sobre el deporte que te gustaría practicar y prefieres que te aconsejen, no dudes en acudir a la consulta de un especialista, donde te informarán con detalle y asesorarán sobre la actividad deportiva más adecuada según tus características físicas.